
El FMI avala el rumbo argentino pero exige extender la recuperación
El FMI avaló el rumbo del Gobierno y proyecta un crecimiento del 3,5% para este año. En su visita al país, la directora Kristalina Georgieva destacó la baja de la inflación y el retorno del superávit fiscal. Además, ponderó la acumulación de reservas y el regreso de la confianza financiera. No obstante, advirtió sobre la concentración del dinamismo en energía y campo. Reclamó extender la reactivación a pymes y familias mediante mejor crédito. Georgieva respaldó la reforma laboral, aunque mostró preocupación por la informalidad. Descartó la necesidad de pedir un nuevo préstamo al organismo. El viaje oficial busca ratificar el apoyo institucional y presionar por reformas estructurales. El Fondo busca la independencia total del Banco Central y el equilibrio fiscal sostenido.
En una nota del diario La Nación comentamos: “La titular del FMI aterrizó en el país en una clara señal de apoyo político al presidente Javier Milei. El viaje coincide con una etapa decisiva para el programa financiero acordado. Desde Washington ponderan la baja de la inflación y los primeros signos de reactivación productiva. Sin embargo, el directorio mantiene la lupa sobre la consolidación del superávit fiscal y el ritmo de acumulación de reservas. El cumplimiento del esquema de reformas acordado será clave en las conversaciones”.
Respiro en el mercado local tras guiños de tregua en Medio Oriente
Los mercados internacionales y locales reaccionaron con alivio ante la predisposición negociadora entre Estados Unidos e Irán. Pese a que el Estrecho de Ormuz continúa bloqueado, el petróleo se desplomó un 8% y destrabó un rebote en las bolsas. Las acciones argentinas en Wall Street lideraron las ganancias con subas de hasta el 3,9%. En la plaza financiera porteña, el índice S&P Merval avanzó un 0,65% impulsado por este mejor clima externo. El aumento local resultó moderado debido al freno en la cotización de las firmas energéticas. En cuanto a la renta fija, los bonos soberanos operaron con variaciones mixtas y poca oscilación. Por su parte, el riesgo país registró una leve suba y cerró en 442 puntos básicos. La atención global se desplaza ahora hacia la Reserva Federal y sus próximas señales sobre las tasas de interés.
El Gobierno estrena un bono dual para secar la plaza de pesos
El Ministerio de Economía licitará un nuevo bono dual para retirar pesos y cubrir vencimientos por $8,4 billones. El nuevo instrumento ajustará por la tasa mayorista TAMAR o por el dólar oficial, según convenga al inversor. Con este lanzamiento, el Tesoro amplía su menú de títulos para captar a quienes dudan entre la tasa en pesos y la devaluación. En esta segunda licitación del mes, el Palacio de Hacienda busca no dejar ningún flanco descubierto del mercado financiero. Además, el Gobierno reabrirá la emisión del bono en dólares AO29 por hasta USD1.380 millones. El menú licitado incluye también alternativas vinculadas a la inflación a través de la cláusula CER y letras a tasa fija. La colocación abarcará compromisos financieros con vencimientos distribuidos entre 2026 y 2029. La estrategia oficial apunta a consolidar la absorción monetaria y ofrecer previsibilidad a los actores financieros.
El BCRA extendió su racha compradora
El Banco Central cerró otra jornada con saldo positivo al comprar USD27 millones en el mercado oficial. Aunque la intervención resultó modesta frente a los USD345 millones adquiridos el viernes, la entidad extendió su racha compradora. Con este resultado, las reservas brutas alcanzaron los USD49.183 millones. La maniobra se alinea con las exigencias del FMI para reforzar la estabilidad macroeconómica. En este sentido, Kristalina Georgieva respaldó la estrategia oficial para enfrentar shocks externos. La autoridad monetaria aprovecha la mayor liquidación de exportaciones e ingresos financieros en julio. El equilibrio en la demanda cambiaria facilitó la recomposición de divisas en las últimas ruedas.
Cautela global por la caída del petróleo y la reunión de la Fed
Los mercados internacionales operan con prudencia ante la baja del petróleo, la reunión de la Fed y nuevos balances corporativos. Wall Street muestra comportamientos mixtos, con caídas en los índices S&P 500 y Nasdaq por la presión sobre el sector tecnológico. El barril de Brent retrocede por debajo de los USD85 debido a una menor percepción de riesgo en el conflicto entre Estados Unidos e Irán. Pese a la pausa temporal en las hostilidades, los ataques con drones en Oriente Medio mantienen la tensión sobre las rutas de suministro. Por su parte, la Reserva Federal inició su reunión de política monetaria con expectativas de mantener la tasa de interés. La volatilidad energética vuelve a sembrar dudas sobre la inflación futura. Los inversores aguardan la decisión oficial del organismo central.


