

Nuevas tensiones en Medio Oriente vuelven a impactar en los mercados mundiales, forzando a una nueva suba en el crudo anticipando una jornada adversa. En el plano local, las reservas continúan su senda de acumulación y a la fecha las compras netas del BCRA superan los USD6.000 millones, con un riesgo país en 519 pb y un tipo de cambio que se mantiene estable a lo largo del mes.
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Alerta en los mercados: el crudo sube y las acciones caen tras el colapso diplomático en el Golfo
El mercado energético global sufre un nuevo sismo este lunes debido a la escalada bélica en Medio Oriente. Los precios del crudo treparon con fuerza tras el fracaso de las negociaciones de paz en Pakistán. La negativa de Irán a dialogar respondió directamente al decomiso de uno de sus buques cargueros por parte de Estados Unidos. Esta acción militar reavivó los peores temores sobre el suministro mundial en una zona crítica. El estrecho de Ormuz permanece prácticamente bloqueado, asfixiando el tránsito de combustible hacia el exterior. Mientras tanto, el pesimismo se apoderó de las finanzas internacionales. Las bolsas europeas registran caídas profundas en sus índices principales. En Wall Street, los futuros anticipan una apertura marcadamente negativa para la jornada. La breve tregua en los precios vista la semana pasada desapareció por completo hoy. La promesa de represalias por parte de Teherán mantiene en vilo a los inversores. La incertidumbre domina el escenario económico desde el inicio de las hostilidades el pasado 28 de febrero. El mundo financiero observa con alarma un conflicto que parece no tener techo ni salida diplomática cercana. Todo apunta a una crisis de suministros prolongada y una volatilidad extrema en los activos de riesgo globales.
El dólar mayorista perfora mínimos
El dólar oficial profundiza su racha bajista y genera interrogantes sobre el piso real de su cotización. En lo que va del año, la divisa mayorista acumula un retroceso del 6,8%. Esta tendencia ubica al tipo de cambio en términos reales en valores similares a los de mediados de 2025. La calma en el mercado es total y la brecha con las cotizaciones financieras permanece en niveles mínimos. Durante las últimas diez jornadas, el precio cayó en ocho oportunidades consecutivas. El viernes pasado, el mayorista cerró en $1.364,50 pese a un ligero repunte diario. No obstante, el balance de la semana arrojó una caída neta de $5,50 para la moneda estadounidense. Actualmente, la distancia respecto al techo de la banda oficial es del 23,3%, lo que otorga un amplio margen de maniobra al Banco Central. Entre los dólares financieros, el MEP se sostiene en los $1.412,53 (brecha en 3,52%), mientras que el Contado con Liquidación opera en torno a los $1.462,24 (spread en 7,16%).
El FMI recalibra el programa: menor exigencia fiscal y fondos frescos para blindar las reservas
El nuevo entendimiento con el Fondo Monetario Internacional garantiza a la Argentina un respiro fiscal equivalente a USD4.700 millones para este año. La clave del acuerdo radica en la reducción del superávit primario exigido, que bajó del 2,2% al 1,4% del PBI para 2026. Este margen de 0,8 puntos otorga mayor libertad de acción al Gobierno en un contexto de revisión de metas macroeconómicas. Pese a la flexibilidad, el organismo ajustó sus proyecciones con cautela: redujo el crecimiento esperado al 3,5% y elevó la previsión de inflación al 30,4%. El esquema de desembolsos, que incluye un giro inminente de USD1.000 millones, busca robustecer las reservas internacionales del Banco Central. En lo que va de 2026, la autoridad monetaria ya adquirió más de USD6.000 millones. El FMI reconoce señales de estabilización, aunque advierte que la desinflación será más lenta de lo proyectado originalmente por el equipo oficial. Las anclas del programa siguen siendo el ajuste fiscal y la política monetaria restrictiva para evitar saltos en el dólar. Con bandas cambiarias más amplias, el Gobierno apuesta a consolidar la confianza de los inversores y sostener su plan de reformas. Este “salvavidas” financiero resulta vital para anclar expectativas y mitigar el traslado de la incertidumbre a los precios internos. El éxito del plan dependerá ahora de mantener la consistencia en el flujo de divisas y el cumplimiento de los nuevos objetivos pactados.
El aval del Banco Mundial mantiene al riesgo país cercano a los 500 puntos
El riesgo país argentino se mantiene apenas por encima de los 500 puntos básicos (el viernes cerró a 519) tras las gestiones oficiales en Washington. Los inversores reaccionaron con optimismo ante el posible respaldo del Banco Mundial por unos USD2.000 millones. Este aval financiero funcionaría como una garantía clave para asegurar el pago de los compromisos de deuda externa. Las reuniones del ministro Luis Caputo con organismos internacionales buscan consolidar un esquema de financiamiento que incluya también al FMI, el BID y la CAF. El objetivo central es utilizar estos fondos para reducir el costo de refinanciación y mejorar las condiciones de acceso al crédito. El mercado interpreta estos avances como una señal de robustez en la capacidad de pago del país a mediano plazo. Este fortalecimiento financiero ocurre en un momento crítico para estabilizar las variables macroeconómicas. La estabilidad de los activos locales dependerá, en parte, de la concreción efectiva de estos desembolsos internacionales.
En una nota de Forbes señalamos: “Con este aval, el Gobierno espera reemplazar deuda costosa por financiamiento con tasas significativamente más bajas en el mercado global. La iniciativa representa un paso clave para estabilizar las cuentas externas y consolidar la reinserción del país en el sistema financiero internacional tras años de incertidumbre”.
Crédito en la mira: el Gobierno libera fondos bancarios para forzar una baja de tasas
La nueva flexibilización de encajes dictada por el Banco Central busca reactivar el financiamiento y cumplir con los compromisos pactados ante el FMI. Con el objetivo de destrabar USD1.000 millones del organismo, la autoridad monetaria redujo del 75% al 65% el requisito de efectivo mínimo para las entidades. Además, se permitió a los bancos integrar títulos públicos como las LECAP o bonos CER a sus reservas de seguridad. Estas medidas apuntan a devolver liquidez al sistema tras un periodo de fuerte restricción monetaria. El Gobierno espera que este exceso de pesos fuerce finalmente un descenso en las tasas de interés de los préstamos. Hasta el momento, solo habían bajado los rendimientos de los plazos fijos, sin alivio real para quienes buscan financiamiento. La reactivación del crédito es vista como un motor indispensable para sacar a la economía de la parálisis actual. Sin embargo, domina la cautela debido al aumento de la morosidad y al deterioro del poder adquisitivo salarial. Los analistas advierten que una mayor oferta de dinero no garantiza demanda si las familias y empresas no pueden afrontar nuevas deudas. El éxito de la iniciativa dependerá de que la brecha entre tasas pasivas y activas se achique de forma sostenida. Mientras tanto, el BCRA activó mecanismos de asistencia directa para proveer fondos frescos al circuito financiero de manera inmediata.


