
Las reservas brutas alcanzaron su nivel más alto desde 2019
Las reservas internacionales brutas del Banco Central treparon ayer a USD47.908 millones, marcando su cifra más elevada en los últimos siete años. Este salto se consolidó tras el ingreso de un desembolso del FMI por USD1.000 millones, lo que generó un incremento diario total de USD1.105 millones en las arcas oficiales. En paralelo, la autoridad monetaria extendió su racha positiva en el mercado de cambios al absorber otros USD112 millones en la jornada bursátil.
Con este resultado, las compras oficiales de mayo escalaron a USD1.947 millones, mientras que el saldo favorable acumulado en lo que va de 2026 trepó a USD9.098 millones. De esta manera, el Palacio de Hacienda quedó a un paso de cumplir el objetivo anual de USD10.000 millones propuesto por la actual gestión económica.
La cotización de cierre de las tenencias también se vio influenciada por las lógicas oscilaciones de valor en las distintas monedas y activos internacionales que componen el portafolio de la entidad.
El Gobierno sale a buscar $11 billones en el mercado
El Ministerio de Economía enfrenta hoy su mayor desafío financiero del mes al intentar refinanciar vencimientos por $11 billones de pesos. La mayor parte de estos títulos se encuentra en poder de tenedores privados. Debido a la fuerte liquidez actual del sistema bancario, en el Palacio de Hacienda descuentan que lograrán una aceptación superior al 100%. Para seducir a los inversores, la Secretaría de Finanzas diseñó un menú amplio y variado de instrumentos. La oferta oficial incluye una nueva Lecap con plazo a septiembre de 2026 y dos opciones de Boncer indexados por inflación que vencen en 2027. También se reactivó el Bono TAMAR con vencimiento en 2028. En el terreno cambiario, debutarán dos títulos Dollar Linked a 2026 y 2027. Finalmente, se reabren las emisiones de los títulos Hard Dollar AO27 y AO28. El Gobierno fijó límites estrictos de colocación por un total de USD555 millones.
El riesgo país se desplomó a 508 puntos tras el feriado largo
Los activos financieros locales registraron una fuerte recuperación en la primera jornada bursátil de la semana, impulsados por un clima global de menor tensión geopolítica en Medio Oriente. Esta corriente compradora provocó una caída del 1,2% en el riesgo país, que cerró en 508 puntos básicos. En Nueva York, las acciones de empresas argentinas anotaron alzas de hasta el 8,8%. Mientras que el índice Merval avanzó un 2,9% medido en moneda extranjera. Por su parte, los títulos públicos soberanos en dólares ganaron casi un 1% en promedio, un repunte liderado principalmente por el Global 2046 con una suba del 0,95%.
El dólar mayorista tocó máximos de mayo
El mercado cambiario reactivó su operatoria plena impulsando al dólar mayorista oficial a un cierre récord de $1.411 por unidad. La cotización formal se mantiene un 24,1% por debajo del límite superior de las bandas cambiarias fijadas para este martes en $1.751,66. La plaza financiera operó un abultado volumen de USD684,1 millones en el segmento de contado. En tanto, las cotizaciones bursátiles se mantuvieron estables, ubicando al dólar MEP en $1.431,61 y al CCL en $1.488,94. Por último, el mercado de futuros negoció contratos por USD1.157 millones con alzas promedio del 0,42%, proyectando un valor oficial de $1.627 para el cierre de diciembre de este año.
Flexibilización del FMI: reducen la meta de superávit fiscal para el cierre del semestre
El Fondo Monetario Internacional otorgó un respiro financiero al Gobierno al recortar en $1,6 billones la meta de superávit primario pautada para fines de junio. Según el último Staff Report, la exigencia semestral pasó de $8,458 billones a $6,861 billones, un objetivo de cumplimiento sumamente factible dado que el Palacio de Hacienda ya acumuló $6,099 billones hasta abril. Esta flexibilización responde a un nuevo escenario macroeconómico global y local condicionado por el impacto de la guerra en Medio Oriente sobre la energía. En consecuencia, el organismo multilateral recalculó sus proyecciones para Argentina en 2026, moderando el crecimiento estimado del 4% a 3,5% y corrigiendo a la baja la inflación anual al 25%. A partir de estas variables, la meta fiscal anual consolidada se fijó en $16,4 billones, cifra que equivale a un 1,4% del PBI frente al 2,2% exigido originalmente.
En una nota publicada en iProfesional señalamos: “Sin embargo, el último informe del organismo expuso marcadas diferencias con el equipo económico local. El Fondo reclamó mayor flexibilidad cambiaria y exigió que la tasa de interés reemplace al control de agregados monetarios como herramienta clave. Según el organismo, el esquema actual pierde fuerza ante la desaceleración de la inflación. El Gobierno defendió su estrategia en el mismo documento y rechazó las sugerencias por no adaptarse al contexto del país”.
El Gobierno envió al Congreso el proyecto del “Súper RIGI” para industrias tecnológicas
El Poder Ejecutivo nacional presentó formalmente un nuevo régimen de incentivos focalizado en atraer inversiones superiores a los USD1.000 millones en sectores estratégicos no desarrollados, como inteligencia artificial, semiconductores y biotecnología avanzada. La iniciativa busca posicionar al país como un polo tecnológico global mediante un esquema que ofrece estabilidad normativa por 30 años. Entre los principales atractivos económicos se destaca una alícuota reducida del 15% en el impuesto a las ganancias, amortización acelerada y la exención total de derechos de importación y exportación. En materia cambiaria, el texto propone una liberación progresiva de divisas que alcanzará el 100% de libre disponibilidad al tercer año de operaciones. A diferencia del marco vigente, este modelo excluye ampliaciones de actividades tradicionales y exige que las empresas ejecuten al menos el 20% del desembolso durante los primeros 24 meses. Finalmente, para gozar de estos beneficios nacionales, las provincias y municipios deberán adherir formalmente y garantizar que sus tasas locales no neutralicen los estímulos fiscales otorgados.


