
Invertir con estabilidad cambiaria
El dólar que en lo que va del año muestra una caída de 5,3%, y la compra de divisas de abril se constituye como la más alta del año, con un nivel de USD1.765 millones de compras acumuladas en lo que va del mes. Esto consolida la estrategia del Gobierno respecto de las reservas, sosteniendo un tipo de cambio ayudado no solo por las liquidaciones de deuda corporativa y sub soberana, sino también por los dólares por exportaciones (donde se consolidó un superávit de USD2.523 en marzo), y fuentes financieras gestionadas por el Gobierno. Para la Tesorería, el Fondo Wise Capital Saving continúa sosteniendo rendimientos de 7,14% para los últimos 60 días y el Wise Capital Money Market para el mismo periodo ofrece 3,24%.

Cosecha y deuda privada: los pilares que sostienen la calma del dólar
La calma cambiaria se profundiza y el Banco Central anticipa nuevas bajas en el precio del dólar a corto plazo. Vladimir Werning, vicepresidente de la entidad, confirmó ante inversores en EE.UU. que la demanda de divisas para atesoramiento se desplomó drásticamente. Tras picos de USD5.458 millones durante las elecciones de 2025, las compras minoristas cayeron a menos de la mitad en los últimos meses. A este escenario se suma una oferta robusta impulsada por el sector privado. Las empresas aún deben liquidar USD3.200 millones provenientes de Obligaciones Negociables. En paralelo, el campo aporta aire fresco con los primeros resultados de la cosecha gruesa. Según el INDEC, las exportaciones de maíz crecieron casi un 20% en marzo y se esperan cifras superiores para el bimestre abril-mayo. Aunque el inicio del pago de dividendos corporativos genera cierta salida de capitales, el flujo neto de dólares favorece la estabilidad. En la jornada de ayer el dólar mayorista finalizó en $1.377. En tanto, los financieros lo hicieron a $1.414,73 (MEP) y a $1.457,34 (CCL). De esta manera, las brechas se ubicaron en 2,74% y 5,83%, respectivamente.
Inflación: el BCRA apuesta a un cambio de tendencia tras el pico de marzo
Según el INDEC, estos últimos escalaron un 5,1% y explicaron un tercio del incremento general, mientras que el rubro educativo trepó un 12,1%. No obstante, el Gobierno prevé que abril marque un punto de inflexión y logre perforar nuevamente ese umbral tras diez meses de aceleración ininterrumpida. Esta expectativa se apoya en una menor presión del precio de los alimentos y en la estabilidad del mercado cambiario que otorga previsibilidad. Vladimir Werning, desde el Banco Central, refuerza esta visión optimista al destacar el fuerte flujo de divisas que presiona al dólar a la baja. De todas formas, el proceso de desinflación no está exento de riesgos externos y locales. La recomposición de precios relativos y el encarecimiento de los insumos internacionales por la suba de commodities energéticos representan desafíos inmediatos.
El superávit comercial alcanzó su nivel más alto en cinco meses
La balanza comercial argentina registró en marzo un saldo positivo de USD2.523 millones, consolidándose como la tercera cifra más alta de la gestión de Javier Milei. El INDEC informó que las exportaciones saltaron un 19,8% mensual, alcanzando los USD8.645 millones, el mayor crecimiento desde la salida de la pandemia en 2021. Este repunte fue impulsado por las ventas de maíz, litio, carnes y girasol, que compensaron la parálisis de las importaciones, las cuales apenas subieron un 0,4% en el mes. Mientras las compras al exterior se mantienen en niveles similares a mediados de 2025, el sector energético destaca con un superávit récord. Las exportaciones del rubro crecieron hasta los USD2.405 millones en el trimestre, en contraste con un desplome del 35,7% en las importaciones de energía. La caída en la compra de gasoil fue determinante para este resultado histórico. Con este escenario, el Gobierno logra fortalecer las reservas y estabilizar el flujo de divisas, apoyado en una mejora interanual del 30% en las ventas totales al mundo y una demanda interna de productos extranjeros que no logra despegar.
La cosecha gruesa impulsa la mayor compra de dólares del año
El Banco Central encadenó setenta jornadas consecutivas de intervención positiva tras adquirir ayer USD131 millones en el mercado cambiario. Con este resultado, la entidad dirigida por Santiago Bausili acumula compras por USD6.147 millones en lo que va de 2026, consolidando a abril como el mes de mayor desempeño gracias al aporte de la cosecha gruesa. En lo que va del cuarto mes, el organismo embolsó USD1.765 millones, superando los registros de marzo, febrero y enero. A pesar de esta racha compradora, las reservas brutas internacionales retrocedieron levemente hasta los USD45.747 millones debido a factores externos. La caída del 0,79% en el precio del oro y pagos al exterior por u$s 60 millones impactaron en el saldo contable final.
Rebote en Wall Street y calma local: los activos argentinos resisten el ruido global
Las acciones argentinas en Nueva York revirtieron las caídas matinales y cerraron la jornada en terreno positivo, acompañando la recuperación del mercado doméstico. En este marco, el riesgo país subió a 526 puntos básicos, mientras que el índice S&P Merval logró un avance cercano al 2% en dólares tras un inicio dubitativo. Sin embargo, los bonos soberanos no corrieron la misma suerte y cortaron su racha alcista con bajas de hasta el 2,5%, afectadas por un clima internacional más cauteloso. Títulos clave como el GD35 y GD41 mostraron retrocesos que elevaron marginalmente sus rendimientos en un contexto de toma de ganancias. El cambio de humor en los mercados externos respondió principalmente a la renovada tensión geopolítica entre Estados Unidos e Irán, que puso fin a tres semanas de subas consecutivas en Wall Street. Pese a este foco de incertidumbre sobre el alto el fuego en Oriente Medio, los activos locales demostraron resiliencia con subas distribuidas en diversos sectores. La plaza financiera argentina operó con mayor equilibrio, logrando neutralizar la presión vendedora externa y sosteniendo las valuaciones de las empresas líderes en el cierre de la rueda.
Tensión máxima: vence la tregua entre EE.UU. e Irán sin señales de acuerdo
El conflicto en Medio Oriente entra en una fase crítica ante el inminente fin del alto el fuego este miércoles. Donald Trump endureció su postura y advirtió que las acciones militares se reanudarán si no se logra un pacto inmediato sobre el control del uranio iraní. El mandatario estadounidense confirmó que mantendrá el bloqueo portuario y lanzó duras amenazas sobre el uso de fuerza aérea tras el estancamiento de las charlas en Islamabad. Por su parte, Teherán rechazó negociar bajo presión y aseguró estar preparada para nuevas hostilidades en el campo de batalla. La crisis, iniciada en febrero con ataques a instalaciones nucleares y la muerte del líder Alí Jameneí, mantiene en vilo a los mercados energéticos globales. Desde la Casa Blanca consideran poco probable una prórroga de la tregua debido a la falta de avances diplomáticos concretos. El clima de hostilidad alcanzó su punto más alto en semanas, mientras ambas potencias movilizan sus discursos hacia una retórica de guerra. La incertidumbre crece a medida que el reloj corre hacia la madrugada del jueves, horario límite para evitar una nueva escalada bélica de consecuencias impredecibles.


