
La actividad económica registró en julio la contracción mensual más drástica en cuatro años
El desplome del 2,9% mensual registrado en julio confirmó el duro freno de la economía argentina. Según los datos oficiales difundidos por el INDEC, el Estimador Mensual de Actividad Económica sufrió su derrumbe más pronunciado desde la irrupción de la pandemia. De hecho, para encontrar un registro peor fuera de la emergencia sanitaria hay que remontarse a finales de 2019. Esta drástica baja responde principalmente a las fuertes caídas sufridas por motores clave como la industria manufacturera y la construcción. Dichos rubros mostraron retrocesos del 5% y 4,6% respectivamente. A este escenario negativo se le sumó además un flojo desempeño del comercio minorista. Como consecuencia directa de estos indicadores desfavorables, el fantasma de una recesión técnica acecha con fuerza al tercer trimestre del año. La acumulación de cifras en rojo complica de forma severa cualquier expectativa de recuperación en el corto plazo.
El Gobierno busca refinanciar vencimientos por $8,6 billones
El Ministerio de Economía oficializó la licitación de un abanico de títulos financieros para afrontar vencimientos por $8,6 billones. La estrategia oficial se enfoca en ofrecer únicamente instrumentos a corto y mediano plazo con vencimientos anteriores a los comicios de 2027. La oferta incluye opciones a tasa fija, ajustadas por inflación y atadas al dólar. Estas últimas prometen captar la mayor atención de los inversores. La colocación ocurre tras un exitoso canje de deuda previa que alivió la presión sobre el tipo de cambio oficial. Además, una reciente flexibilización del Banco Central permitirá a las entidades financieras ampliar su tenencia de activos en moneda local. La cautela gubernamental busca evitar el pago de tasas excesivas ante el deterioro de los indicadores económicos recientes y el ruido en los mercados globales. Las expectativas de la plaza financiera apuntan a un elevado nivel de renovación de la deuda existente.
Las reservas del Banco Central se mantienen bajo presión a pesar del saldo comprador
Las reservas internacionales brutas cayeron USD88 millones en la última jornada y se ubicaron en USD48.845 millones. Con este resultado, las tenencias del Banco Central acumulan una pérdida cercana a los USD2.000 millones en las últimas tres semanas. Este retroceso se da luego de haber alcanzado a inicios de septiembre su punto más alto desde 2019. Paradójicamente, la sangría coincide con una racha de 13 ruedas consecutivas de compras en el mercado oficial. Durante la sesión de ayer, la entidad logró adquirir USD8 millones adicionales. Sin embargo, el ritmo promedio de acumulación diaria de divisas muestra una desaceleración respecto a los meses anteriores. A esta dinámica se sumaron factores de valuación de activos, como la baja registrada en la cotización del oro. El escenario refleja la tensión entre la adquisición diaria de dólares y el goteo constante de las reservas brutas.
El dólar tocó un nuevo récord nominal
El dólar mayorista avanzó $3,50 y cerró en $1.519,50, marcando un nuevo máximo nominal en una jornada impulsada por la búsqueda de cobertura y la presión internacional. Con esta cotización, la brecha frente al techo de la banda cambiaria, situado en $1.911,44, finalizó en 25,8%. El comportamiento alcista también se trasladó a las pizarras minoristas, donde el billete verde trepó a $1.540 en el Banco Nación y a $1.538,39 promedio en el sistema financiero. En contraste, las opciones financieras operaron con relativa calma: el MEP cotizó en $1.410,97 y el contado con liquidación finalizó en $1.609,50. Esta firmeza de la divisa ocurre mientras el Banco Central enfrenta dificultades para sumar compras netas de reservas en el mercado libre de cambios.
La deuda argentina volvió a caer y el riesgo país escaló a un nuevo máximo en cinco meses
El riesgo país de Argentina aumentó doce unidades hasta los 578 puntos básicos. Se trata del nivel más elevado para este indicador en los últimos cinco meses. La jornada financiera dejó bajas generalizadas para los activos locales. De hecho, el índice S&P Merval cedió 1% en moneda local y casi 2% en dólares. Con este resultado acumuló su quinta rueda consecutiva en terreno negativo. Este retroceso ocurrió en un marco internacional adverso para los títulos de riesgo. En Estados Unidos, la tasa del bono del Tesoro a diez años escaló al 5,15% debido a la presión inflacionaria del petróleo. A nivel doméstico, la cautela de los inversores persiste ante el menor ritmo de compras del Banco Central y el estancamiento de la actividad económica. En ese contexto, los bonos soberanos en dólares de vencimiento corto mostraron mayor firmeza. En contraste, las opciones de mediano y largo plazo sufrieron los mayores castigos de la jornada.
Las provincias reajustan sus emisiones de deuda tras la disparada del riesgo país
La disparada del riesgo país argentino hasta los 578 puntos básicos comenzó a frenar el acceso de las provincias al financiamiento en los mercados internacionales. El encarecimiento global del crédito, impulsado por el alza en los rendimientos de los bonos estadounidenses, obligó a redefinir las colocaciones subnacionales. En este escenario, la provincia de San Juan convalidó una tasa del 9,875% anual para captar USD600 millones a nueve años. En contraste, el gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires prefirió suspender su emisión a la espera de condiciones financieras más favorables. La operación sanjuanina registró una fuerte demanda del exterior y local que superó los USD1.000 millones. De este modo, San Juan se transformó en la séptima jurisdicción en endeudarse durante la actual gestión nacional, elevando el total emitido por las provincias a USD5.475 millones.
Las bolsas globales repuntan impulsadas por la tecnología y la tregua petrolera
Los mercados bursátiles internacionales se encaminan a cerrar su mejor semana desde inicios de agosto. El impulso responde al fervor por la inteligencia artificial y a la expectativa de un acuerdo diplomático entre Estados Unidos e Irán para restablecer el tránsito energético en el estrecho de Ormuz. Esta perspectiva de mayor suministro alivió el precio del petróleo, con caídas en el crudo Brent hasta los USD105,66 y el WTI a USD93,06. Aunque el barril permanece alto y mantiene el rendimiento de los bonos del Tesoro estadounidense a 10 años en máximos del 5,177%, los principales índices de Wall Street registraron avances semanales liderados por el Nasdaq. No obstante, la persistente presión inflacionaria refuerza la hipótesis de nuevas subas de tasas por parte de la Reserva Federal. Esto ha impulsado al índice dólar hacia su segunda semana consecutiva con ganancias.


