

Finanzas busca renovar $7,9 billones y estirar plazos
El equipo financiero liderado por Federico Furiase enfrenta hoy un desafío clave con el vencimiento de compromisos por $7,9 billones. Para captar la liquidez del mercado, el Ministerio de Economía diseñó una estrategia centrada en ofrecer rendimientos competitivos y extender el perfil de la deuda soberana. La oferta incluye una diversa canasta de instrumentos que van desde Lecaps a corto plazo hasta bonos CER y Dollar Linked con vencimiento en 2028. Además, se destaca la presentación de un nuevo bono dual hacia 2029, buscando aprovechar la solidez de las curvas de rendimiento actuales. En paralelo, el Gobierno incrementó su apuesta por el financiamiento en moneda extranjera mediante la licitación de Bonares. La amplia gama de opciones busca tentar a inversores institucionales en un escenario de abundantes fondos disponibles. La Secretaría de Finanzas aspira así a consolidar el proceso de estiramiento de duration iniciado meses atrás. El llamado oficial contempla ahora USD350 millones para la primera ronda, elevando el objetivo previo en USD50 millones.
En una nota publicada en La Nación señalamos: “Con esta licitación, el Gobierno reafirma su intención de migrar la deuda hacia formatos de más largo plazo”.
El dólar mayorista quebró el piso de los $1.400
La City porteña registró este lunes un marcado repunte en la cotización del dólar mayorista, que cerró en $1.417 tras un avance diario del 1,3%. Este incremento de $17,50 representa la suba más significativa para una sola jornada desde el pasado mes de marzo. Con este movimiento, la divisa acumula un alza del 4,4% en apenas siete días de operación. A pesar de la aceleración, se descarta un quiebre en la estabilidad financiera. El tipo de cambio actual se mantiene un 19,5% por debajo del techo de las bandas fijadas por el Banco Central. El fenómeno responde a factores estacionales y operativos. El cierre de posiciones mensuales y una mayor demanda por cobertura impulsaron la demanda privada. Asimismo, las demoras climáticas en la cosecha gruesa limitaron la liquidación de divisas del sector agroexportador. En el mercado paralelo, las brechas permanecen en niveles controlados, con el dólar MEP en $1.461 y el Contado con Liquidación en $1.519. La autoridad monetaria aprovechó el contexto para continuar con su estrategia de acumulación de reservas internacionales. Los operadores sostienen que se trata de un reacomodamiento técnico y no de un cambio de tendencia estructural en el mercado de cambios.
El oro y la deuda opacan las compras del Banco Central
A pesar de sostener su racha compradora en el mercado cambiario, las reservas brutas del Banco Central sufrieron este martes un recorte de USD96 millones. La autoridad monetaria logró captar USD54 millones en el Mercado Libre de Cambios, pero este saldo positivo no bastó para compensar factores externos y compromisos financieros. El nivel de activos internacionales se posicionó en USD46.088 millones, afectado principalmente por la caída en la cotización del oro. El metal retrocedió un 1% hasta los USD4.695 la onza, lo que representó una pérdida contable de USD70 millones para las arcas oficiales. A esta merma se sumaron pagos por USD30 millones destinados a organismos internacionales. Pese al retroceso diario, el escenario a corto plazo se mantiene optimista para el cierre de abril. El ingreso de divisas se apoya en una campaña de maíz con volúmenes récord y un aumento sostenido del financiamiento corporativo. La caída responde a una volatilidad técnica de los activos y no a una debilidad estructural en la capacidad de acumulación del organismo. La oferta de dólares sigue fluyendo gracias al dinamismo de las exportaciones y la colocación de deuda subsoberana.
El riesgo país escala mientras Wall Street castiga a los bonos
La creciente aversión al riesgo global golpeó con fuerza a los activos argentinos debido a la preocupación por la inflación energética. Las restricciones en el suministro de petróleo generaron una ola de cautela que afectó especialmente a los mercados emergentes. En este escenario, los bonos soberanos en dólares sufrieron un retroceso promedio del 0,8%. Como consecuencia directa, el riesgo país elaborado por el JP Morgan trepó 24 unidades hasta los 582 puntos básicos, su nivel más alto desde principios de abril. En la plaza local, el índice S&P Merval logró desmarcarse levemente con una mejora del 0,9% en pesos. Por el contrario, las acciones argentinas que cotizan en Nueva York mostraron un comportamiento dispar con tendencia negativa. Mientras algunos papeles avanzaron un 1,5%, otros registraron retrocesos de hasta el 3,4%. La incertidumbre sobre el costo de los suministros industriales mantiene en vilo a los inversores, quienes ven con recelo la exposición a economías en desarrollo. La jornada cerró marcada por la volatilidad y la salida de capitales hacia refugios más seguros ante la amenaza de precios al alza en diversos sectores productivos.
Tensión en Ormuz: el petróleo se dispara y Wall Street opera con cautela
La incertidumbre geopolítica sacude hoy a los mercados globales ante una nueva escalada en el conflicto con Irán. Los principales índices de Wall Street iniciaron la jornada con signos de debilidad en las operaciones electrónicas previas a la apertura. El Nasdaq lidera los retrocesos con una caída del 1,15%, seguido por el S&P 500 que cede un 0,58%. En contraste, el Dow Jones logra sostenerse con una leve mejora del 0,22%. El foco de los inversores está puesto en la respuesta de la Casa Blanca a la propuesta de Teherán para liberar el estrecho de Ormuz. Pese al intento de mediación, el gobierno de Donald Trump manifestó su descontento ante la falta de garantías sobre el programa nuclear iraní. Esta parálisis diplomática impulsó el precio del crudo a máximos de tres semanas. El barril de Brent superó la barrera de los USD110 en Londres. Mientras tanto, el barril de WTI en Estados Unidos escaló un 4,5% hasta alcanzar los USD100,9. La volatilidad energética presiona a la renta variable mientras el mercado aguarda definiciones estratégicas de Washington. La reapertura de las rutas comerciales sigue siendo la incógnita principal para los operadores de futuros.


