
Mercados y tensión geopolítica
Wall Street amanece hoy con tendencia alcista gracias al empuje del sector tecnológico y el optimismo de los inversores. El Nasdaq lidera las subas con un 0,62%, seguido por el S&P 500 y el Dow Jones, mientras el mercado espera con cautela el informe oficial de empleo de abril. Se estima la creación de unos 62.000 nuevos puestos de trabajo tras un sólido cierre en marzo. Este clima financiero convive con un escenario geopolítico volátil tras enfrentamientos militares entre Estados Unidos e Irán en el Estrecho de Ormuz. Pese a los ataques contra activos militares iraníes, ambas naciones intentan preservar un frágil alto el fuego y avanzar hacia un acuerdo de paz. El petróleo refleja esta incertidumbre con una leve suba del Brent, que roza los USD100, y una mínima baja del WTI. En el plano judicial, un revés contra los aranceles de Donald Trump marcó la agenda global, aunque los expertos prevén apelaciones inmediatas. La cautela predomina en una jornada donde la economía y la diplomacia de guerra se cruzan en los principales monitores financieros.
REM: analistas prevén un 2026 con precios al alza y menos crecimiento
El mercado financiero mantiene su cautela y proyecta un cierre de año complejo para la economía argentina. Según el último Relevamiento de Expectativas de Mercado del BCRA, la inflación de abril se ubicaría en 2,6%, pero la previsión anual escaló al 30,5%. Este deterioro en las expectativas responde a la volatilidad internacional por el conflicto en Medio Oriente y a una resistencia mayor de la esperada en la baja de precios. Los expertos advierten que la desinflación perdió velocidad, con una inflación núcleo que muestra rigidez para perforar el piso del 2% mensual. En paralelo, las consultoras recortaron el crecimiento del PBI para este año al 2,8%, confirmando una desaceleración económica más profunda. Respecto al dólar, se espera un tipo de cambio oficial de $1.676 para diciembre, lo que implicaría un ajuste muy por debajo de la suba de precios general. Este escenario de atraso cambiario y actividad estancada plantea nuevos desafíos para la sostenibilidad del esquema oficial vigente.
Milei lanza el “Super RIGI”
El Gobierno nacional enviará al Congreso un ambicioso proyecto para crear un “Super RIGI”, un esquema de beneficios superior al actual destinado a sectores económicos inéditos en el país. Según el presidente Javier Milei, la medida busca fomentar actividades dinámicas de frontera, mientras que el ministro Luis Caputo anticipa un impacto directo en el empleo y las exportaciones. Entre las especulaciones principales figura el desarrollo de empresas de inteligencia artificial sin intervención humana, impulsadas por el Ministerio de Desregulación. Actualmente, el régimen original ya atrajo inversiones por más de USD27.000 millones en minería, energía y tecnología, con proyecciones que podrían alcanzar los USD140.000 millones. El nuevo marco legal profundizaría las exenciones impositivas, la libertad cambiaria y la seguridad jurídica por tres décadas, superando las ventajas aduaneras y de ganancias ya vigentes. Pese al éxito inicial del sistema, algunos sectores mineros reclaman plazos de estabilidad aún más extensos para garantizar la producción a largo plazo.
La industria y la construcción logran un fuerte repunte y cortan la racha negativa
La actividad productiva mostró signos de recuperación en marzo con un crecimiento del 5% interanual en la industria manufacturera, según informó el Indec. El sector fabril logró revertir meses de caída al registrar un salto del 3,2% respecto a febrero, consolidando tres meses de mejoras marginales. Por su parte, la construcción protagonizó un avance aún más robusto con un incremento del 12,7% frente al mismo mes del año pasado. Este repunte permitió que el sector edilicio cierre el primer trimestre con un saldo positivo acumulado del 3,9%. Sin embargo, la industria todavía acarrea el impacto de un inicio de año complejo y mantiene una baja trimestral del 2,3% en la comparación anual. Los datos oficiales reflejan un cambio de tendencia que busca compensar las fuertes pérdidas sufridas durante el periodo estival. Los analistas observan con optimismo este quiebre en la dinámica contractiva de los principales motores económicos. La reactivación de las obras y el mayor ritmo en las fábricas marcan un punto de giro clave para el semestre.
Tensión global y retroceso local
La tregua financiera se esfumó esta mañana con la reanudación de los combates en el Golfo Pérsico, impactando de lleno en la Bolsa porteña. El índice S&P Merval revirtió su tendencia inicial y cerró con una baja del 2% en dólares, neutralizando el optimismo generado ayer por la mejora en la calificación de deuda de Fitch. Mientras Wall Street operó en rojo y el petróleo detuvo su caída, los bonos soberanos argentinos sufrieron pérdidas moderadas que elevaron el riesgo país a los 522 puntos. En el plano cambiario, el Banco Central apenas pudo captar USD35 millones en una rueda de bajo volumen, mientras que el dólar mayorista escaló hasta los $1.396. Pese a la inestabilidad, los rendimientos de las LECAP continuaron en descenso, reflejando una fuerte demanda por títulos a tasa fija. Como nota positiva en medio de la volatilidad, se conoció que la inversión extranjera directa alcanzó su nivel más alto desde 2019, sumando USD584 millones en el inicio del año. El mercado local queda así atrapado entre la solidez de sus indicadores de largo plazo y el ruido geopolítico internacional.
El Banco Nación regresó al mercado con una colocación récord
El Banco Nación marcó un hito financiero al captar más de USD370 millones en el mercado de capitales local, operando por primera vez en treinta años. La entidad colocó tres series de títulos en pesos, dólar MEP y unidades UVA, recibiendo una demanda que superó todas las previsiones iniciales. Los fondos obtenidos se inyectarán directamente en la economía real para potenciar créditos hipotecarios y financiamiento a pymes. Con tasas competitivas que incluyen opciones de TAMAR +4,25% y UVA +5,25%, la institución busca diversificar sus fuentes de fondeo. Esta exitosa incursión es solo el comienzo de un programa integral que prevé emisiones totales por hasta USD1.500 millones. El objetivo central apunta a respaldar a los sectores exportadores y fortalecer las economías regionales en un contexto de reactivación. Tanto inversores institucionales como pequeños ahorristas participaron de la licitación, validando la confianza en la banca pública. La operación se posiciona así como una de las más grandes del segmento corporativo en la historia reciente del país.


