La decisión implica la eliminación de más de 600 puestos y además se congelarán por un año los sueldos de ministros, secretarios y subsecretarios, ahorrándose de esta manera $1.500 anuales. La medida va en sintonía con el DNU que se emitió hace unas semanas, con el cual se buscaba desburocratizar al Estado, de forma tal de achicar la carga del sector público en la economía y de esta forma poder bajar el gasto y el déficit fiscal.

Con los 21 ministerios que existen, sumados a las 87 secretarías, las 207 subsecretarías y las 687 direcciones nacionales y generales, el gabinete de Macri es el más grande de los últimos años. En promedio, la cantidad de ministerios que tuvo a cargo cada presidente de la Nación era de 10 carteras, un número que fue creciendo considerablemente en los últimos años.

A través del freno al gasto público y el congelamiento de salarios, el Gobierno busca marcar la cancha de cara a las paritarias que se vienen, de forma tal de lograr que los acuerdos salariales de este año se cierren cercanos al 15% y sin clausula gatillo. Incluso se plantea la posibilidad de reducir las cargas patronales, para que al bolsillo del trabajador llegue más dinero pero sin implicar una mayor erogación.

Por último, en el oficialismo asumen que la paritaria con los estatales va a ser muy dura y ya aclararon que los sueldos que pague el Estado deberán establecerse en relación al dinero que el fisco recaude con sus impuestos. De lograrse una paritaria en los términos que busca el Gobierno, esto servirá como referencia para el resto de las negociaciones y para las expectativas de inflación de los próximos meses.

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