Las condiciones financieras comenzaron el año con una leve mejora de 3,6 puntos, tras haber caído en diciembre 4,4 puntos, debido a tenues mejoras en las condiciones tanto locales como externas. Esto es según el Índice de Condiciones Financieras (ICF) que elabora el Instituto Argentino de Ejecutivos de Finanzas (IAEF).

Las condiciones externas mejoraron por un aumento en la inflación esperada en los EE.UU., una menor volatilidad en commodities y una merma del riesgo global; mientras las locales mejoraron básicamente por suba del Merval. De todos modos hay que destacar que disminuyeron los depósitos en dólares y la liquidez de corto plazo, pero manteniéndose en una zona de confort desde hace dos años.

Si miramos contra enero de 2017, las condiciones financieras muestran una mejora de 13.5 puntos, explicada completamente por un avance de 21.2 en las condiciones externas; ya que las condiciones locales se deterioraron 7.7 puntos.

Perspectivas

Hacia adelante,  si bien es probable que la menor liquidez continúe presionando en favor de una suba en la tasa Badlar, lo hará a través de un proceso muy lento y gradual. Si bien esto ayudaría a moderar la caída en la liquidez bancaria, al mismo tiempo le agregaría algo de estrés a las condiciones financieras, en tanto la tasa Badlar sería entonces relativamente más elevada.

La clave pasará por la velocidad en la que la inflación baje, y hoy todo indica que lo hará de manera lenta, y que habrá que esperar hasta 2021 o 2022 para que sea de un dígito de continuarse con el gradualismo.

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