Los acuerdos salariales de 2017 traían incorporados la clausula gatillo, de forma tal que aproximadamente 20 gremios se vieron en condiciones de reclamar una suba en los haberes dada la inflación del año pasado y así 2 millones de trabajadores tendrán un ajuste desde este mes en sus liquidaciones. Ahora bien, con este escenario actual, los gremios buscarán volver a cerrar acuerdos con clausula gatillo mientras que desde el Gobierno buscan evitarlas y además apuestan a  que las subas no superen el 15% anual.

Con la ejecución de la clausula gatillo, los aumentos salariales en los principales gremios son los siguientes: Los Bancarios tendrán un ajuste de 5,3% retroactivo a enero de 2017; en Sanidad y Encargados de edificios la suba será de 3,8%; los Estatales verán un aumento de 4,8%; los Empleados del caucho una de 1,8%; en Comercio será de 6%; y en Construcción de 3,8%.

Para las negociaciones 2018, el oficialismo presionará con quitarle a los gremios la percepción de la cuota solidaria, con la cual los sindicatos se hacen entre el 1% y 4% de la nomina salarial de los trabajadores. El objetivo es frenan las exigencias por subas en los haberes cercanas a 20% y conciliar arreglos en sintonía con lo que espera desde el Ministerio de Trabajo.

El problema que además enfrenta el Gobierno es que las expectativas de inflación siguen estando en torno a 20% para todo el año, haciendo que sea muy difícil convencer a los gremios de que firmen por el 15% y sin clausula gatillo. En esta pulseada creemos que las paritarias se terminarán cerrando por encima de 15% aunque no es seguro que se mantenga la clausula, dado que el no cumplimiento de la meta de inflación termina generando problemas indexatorios.

 

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