La nueva emisión del Ministerio de Finanzas tuvo resultados dispares. Por un lado, y como ya es costumbre, la demanda por las Letes superó claramente a lo emitido, y de esta forma el Ministerio se hizo de u$s800 millones cuando se ofrecieron u$s2.969 millones. Las letras del tesoro se dividieron en 2 tramos de u$s400 millones, uno a 210 días con una tasa de 2,83% y otro a 364 días con una tasa de 3,10%. También hubo un fuerte interés por el Bonar 2022, que paga una tasa Badlar + 2% y por el cual se adjudicaron $22.540 millones.

El bono que no corrió la misma suerte fue el Bonte 2023, que pagaba una tasa fija en pesos del 16%. Dado el poco interés, desde Finanzas declararon desierta la licitación. La explicación que es que con las tasas que paga hoy la Lebac, los ofrecimientos de estos bonos no son tan atractivos y por el ende los agentes se vuelcan a los de renta variable para aumentar su ganancia.

El Gobierno tiene necesidades de financiamiento por u$s4.600 millones hasta fin de año, de los cuales u$s2.000 millones los pensaba tomar a través de instrumentos en pesos. Con esta nueva licitación ya se aseguro u$s1.300, por lo que no veremos muchas emisiones en pesos en lo que resta del año.

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